lunes, 22 de diciembre de 2008

La Conformación de La Nación (según y a modo académico, si les da flojera no hay pex y chequen otra entrada)

La conformación de la nación es un tema relativamente ya estudiado desde la primaria hasta ahora que me encuentro en este nivel profesional, sin embargo cada vez que la he cursado (o al menos la mayoría de las veces) la he podido vislumbrar de diferentes maneras y enfoques; supongo en los primeros años de primaria solo se toca el tema para desarrollar habilidades de escritura y lectura, de ahí en adelante será la oficial cada vez mas nutrida de aspectos económicos, políticos etc.
Si se tiene suerte se podrá encontrar a alguien que nos encamine en buen momento a las versiones más verídicas que emblemáticas de estos procesos, que los personajes no se dividen en buenos y malos, en héroes y villanos sino que hay una complejidad mas allá de eso, que tras todo evento que marco el camino de la independencia se encuentra un trasfondo que a menudo es ocultado. Por propia cuenta con novelas y obras como las de Manuel Payno, en “El Libro Rojo” [1]aprendí sobre lo violento de la época donde muchos procesos se pudieron ver interrumpidos o mejor dicho re direccionados por los cruentos asesinatos, que resultaban la mejor opción. La obra de “corona de sombra” de Rodolfo Usigli[2] me hizo pensar en que el poder no siempre radica en quien oficialmente lo porta. Con Fernando del Paso y su novela Noticias del Imperio[3] vislumbré otro punto de vista sobre el proceso económico y social del primer Imperio, etc. entre otros. Gracias a esto comencé a reflexionar sobre el lado humano de la conformación de la nación. Supongo que se debe encontrar un balance entre fuentes fidedignas, cuidarse de no mitificar personajes y no olvidar que la historia se forma actores sociales con intereses y aspiraciones humanas así como clases sociales, de masas es decir había quienes sabían exactamente lo que buscaban, quienes sabían que les convenía, los que se lo suponían, los acarreados y un mar de despistados.


Clases sociales que intervinieron en la guerra de independencia

Para poder dar un análisis sobre la jerarquía y las clases sociales durante el proceso inicial de la conformación de la nación sería necesario primero delimitar los criterios sobre los que se basa. Una jerarquía social será de clase alta, media y baja; una económica manejaría rica, media y pobre mientras que una racial como la que abarca David Brading[4] se ve compuesta por peninsulares, criollos, mestizos e indios. La estratificación social que pretendo utilizar como guía es la de Villoro[5] agregando elementos de las anteriores ya que todas se encuentran estrechamente relacionadas entre si.

Las clases sociales que intervinieron el la guerra de independencia eran muy variadas pero en principal las antagónicas se encontraban dividas en dos bandos, por un lado estaban los conservadores en los que se podían hallar la clase alta y burguesa es decir “la administración gubernamental […] dependen social y económicamente del gobierno español, única instancia en la que sostienen sus privilegios”[6], los mandatarios en la nueva España del viejo régimen, el establecido; eran los de esta clase peninsulares no aculturados a la nueva España, además dentro de esta parte conservadora se La clase propietaria y castrense conformaba por el alto clero y ejercito y los dueños de minas. El aspecto militar estaba conformado por españoles peninsulares en los altos puestos, españoles criollos en los puestos medios y mestizos en la fuerza de masa militar, en parte el campesinado también podía resultar del bando conservador. En contraparte el lado liberal era conformado emblemáticamente por los españoles criollos, letrados que se ocupaban de la burocracia, abogados y literatos, inconformes por la imposibilidad de ascender en la escala jerárquica, confinados a puestos sin merito y a una vida que resultaba ociosa y enajenante, aunados a este descontento racial, castista había también mestizos que fungían en el bajo ejercito, algunos campesinos y jornaleros de tierras que no les pertenecían o que se encontraban endeudados incluso por generaciones se unieron al bando liberal también en los últimos peldaños de la escala social integrante de la guerra de independencia por el bando liberal se encontraban mendigos y pillos que solo buscaban saquear y vandalizar, también en los últimos peldaños de la escala social integrante de la guerra de independencia por el bando liberal se encontraba el lumpen . Entre los descontentos que eran partidarios del bando liberal se encontraban comerciantes a quienes los estancos les impedían mercar con sus productos o que las normas de producción les prohibían por ejemplo la fabricación de vino, estos por razones económicas eran partidarios de una reforma de esas leyes pero propiamente no eran liberales, sino empresarios en búsqueda de mejores opciones; tal y como lo menciona Paolo Macry en su cita a H. Denis “El hombre se dirige siempre hacia esa parte en la que encuentra su mayor ganancia”[7] .
En un aspecto mas generalizado y obviando excepciones se podría decir que en la estratificación propuesta por Villoro no hace total diferencia en a que bandos pertenecía cada clase social sino simplemente las participantes y existentes de la época pero en su mayoría la clase administradora y comerciante, era conservadora, la propietaria y castrense estaba mas dividida en ambos bandos y la media y trabajadora era partidaria liberal. Además es importante recordar que la gran mayoría de estos grupos en que se ha clasificado a los participantes de la guerra de independencia no tenían consciencia de clases.

La gran masa oprimida y enajenada al igual que su contraparte el ejercito eran mas herramientas y armas (de doble filo, la masa mas difícil de controlar sino es que imposible) de cada bando y resulta un acto bastante arriesgado afirmar que eran una unidad de ideología total.

Por lado, cabe aclarar que en la división de clases sociales solo por sus participantes resulta bastante confuso de definir el bando de la clase media y castrense ya que fluctuaba entre conservador y liberal además de que sus intereses y aspiraciones muy variados entre ellos mismos.


Manera en que estas clases intervinieron

En escala jerárquica, la clase dominante alta burguesa, administrativa desempeñaba un papel en la guerra de independencia como meros administrativos del capital al ejército y como los intermediarios entre la corona y Nueva España. Dirigentes de el bando conservador reaccionario.

En contraparte los principales dirigentes participantes por parte de los liberales (no ahondando en liberales radicales, moderados etc.) eran los españoles criollos, letrados que conocían de leyes e influenciados por los aires de la revolución francesa pretendían establecer un nuevo orden, la manera en como ellos actuaban era la de intelectuales en este caso; en el del bajo y medio ejercito en su mayoría mestizos como comandantes y generales, esta clase se figuraba por que causa luchaba y aunque no todos tenían los mismos intereses ni compartían la misma visión de una nueva nación, estaban unificados en un primer aspecto por el catolicismo y en particular el culto a la virgen de Guadalupe como estandarte identitario y el rechazo al poderío predominante español peninsular que les negaba sus privilegios y desarrollo.

La clase baja, integrada por campesinos, indios y el bajo ejército, por un lado el campesinado en ocasiones pretendían mantenerse en “comunidades aisladas como en un microcosmos que procuraba mantenerse ajeno…”[8] sin embargo esto resulta imposible puesto que los cambios económicos y políticos que se estaban dando no les podían resultar ajenos como resultó con la postura que tomo la iglesia al cobrar todas las deudas empobreciendo e incautando tierras, el campesinado tomo parte como fuerza de ataque de un mal formado e indisciplinado ejercito. Algo similar sucedió con los indios que desconocían los intereses por los que peleaban, solo buscaban un cambio causa de la carga que traían de la opresión y explotación generacional. El bajo ejercito conformado por mestizos y criollos no era suficiente para representar una fuerza realmente considerable contra el conservador (reaccionario) pero al estar entrenados, conocían la organización necesaria para armar y preparar un efímero ejercito conformado por campesinos, indios y el lumpen en general cuya participación también tuvo efectos negativos para la estabilidad por la imposibilidad de controlarlo, el pillaje desmedido, caos etc.


Propósitos

Los propósitos durante la guerra de independencia no se mantuvieron fieles a los iniciales fluctuaban entre pequeñas variaciones de enfoque a cambios totalmente radicales dentro del mismo bando esto a medida que se desarrollaba la guerra de independencia y las oportunidades que se presentaban así como el continuo cambio de dirigentes e intereses personales.

Al comienzo de la insurgencia liberal, los propósitos buscados eran muy diferentes a los con que se idealizó al cura Hidalgo en la historia oficial, este personaje el primer y mas emblemático actor del movimiento independentista buscaba seguir perteneciendo a España pero con los privilegios de cualquier provincia española como era el caso de Andorra y Valencia por ejemplo que respondían al rey de España, intentaba destituir las barreras impuestas a los criollos españoles pero en un principio no se buscaba la independencia como tal. Por su parte los conservadores deseaban tal y como se les ha llamado que la situación prosiguiera de la misma manera en que había funcionado en las generaciones anteriores, por otro lado los conservadores reaccionarios si querían algunos cambios a sabiendas de que se encontraban en una posición cómoda y opulenta sabían que las riquezas del país y una administración mas provechosa les traería mejores beneficios.


Uno de los principales propósitos a nivel comercial era el de la destitución o cambios en los estancos ya que eran regulados solo por concesionarios privilegiados del rey impidiendo incluso a los ricos comerciantes tratar libremente con sus productos orillándolos al mercadeo por contrabando, ilegal en puertos clandestinos, situación que resultaba desfavorable para el imperio español por la evasión de impuestos y descontrol de importaciones y exportaciones que les ocasionaba. Años mas tarde la economía española dejaba de ser una potencia por la concepción de riqueza que manejaban la cual consistía en la mera acumulación de bienes sin tener en cuenta la inversión, aunado a los estancos antes mencionados esto trajo como consecuencia la necesidad de obtener mas recursos por lo que recurrieron como he mencionado antes a exigir a la iglesia la recaudación de los prestamos otorgados lo que llevó a la hipoteca y embargo de tierras en la nueva España.
Continuando con las transformaciones en el ámbito económico pero ahora en la nueva España que pasaba a ser una nueva nación, la mexicana; como era de esperarse los años de guerra e inestabilidad política llevaron al abandono del campo, deterioro de las ciudades y endeudamiento lo que se traduce como una economía devastada y empobrecimiento del país. La independencia de México sobre España tarde o temprano debía darse o al menos reformar el sistema económico porque el anterior estaba condenado al fracaso y era insustentable.

En el aspecto político las transformaciones fueron radicales desde los primeros movimientos insurgentes hasta el caudillismo y la conformación de una democracia republicana iniciando con Guadalupe Victoria. Durante ese lapso en cuanto a lo político se refiere, debido a la movilidad de bandos y cambios que se dieron, no resulta práctico tratar de dividirlos por bandos liberales y conservadores, conservadores moderados, reaccionarios, ultraliberales etc. Limitándome a las meras transformaciones políticas es que me permito mencionar que existió un Imperio Mexicano, el cual se conformo por la destitución de los otros órganos gubernamentales que se formaron tras la “consumación” de la independencia entre Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, ahora; estas transformaciones no fueron cambios aislados sino que dependieron en gran parte por los cambios sociales, económicos y políticos acontecidos en Europa, la organización de la nación mexicana comienza a alcanzar un ligero orden con la institución del primer presidente (con lo que inició el proceso de cuartelazos y gobiernos efímeros). Previamente la organización política paso por parlamentos, imperio absoluto y dobles gobiernos.

Las mas evidentes transformaciones sociales e ideológicas que trajo consigo la conformación de la nación fueron en un primer aspecto la creación de un nacionalismo criollo que los dotó de una nueva identidad que enaltecía el pasado indígena, la imagen de un indio mitificado que convenía a sus intereses y propósitos lo que encamino a una ideología patriotista. La segunda transformación mas permeable fue la del ámbito religioso en particular al de la virgen de Guadalupe lo que ha servido como herramienta de control y unificadora, estas transformaciones ideológicas son evidentes hoy día donde las comunidades solo las mantiene su Fe, por otro lado las guerras e inestabilidad aunados a la depresión al haber dado años de su vida a la causa y no ver una pronta prosperidad al termino de la conformación de la nación la dejaron con un sentimiento de desasosiego general.

Finalmente un catolicismo fuertemente arraigado, un débil nacionalismo porque la independencia no se gano por la insurgencia sino por factores externos como la invasión napoleónica y la inestabilidad política en España aunado a una independencia acordada por los contrarrevolucionarios que no alcanzó al pueblo fueron los remanentes del proceso de independencia.



[1] Payno, Manuel, El libro rojo (en colaboración con Vicente Riva Palacio, Juan A. Mateos y Rafael Martínez de la Torre). México, 1871
[2] Usigli, Rodolfo, Corona de sombra, Corona de Fuego, Corona de Luz. Décima edición, Ed. Porrúa 2003
[3] Del Paso, Fernando, Noticias del Imperio. México 1970 Editorial Planeta DiAgostini 2002
[4] Brading
[5] Villoro
[6] Ibídem pag.87
[7] Macry, Paolo. Introducción a la Historia de la Sociedad Moderna y Contemporánea, 1991 editorial Grijalbo, México p. 122
[8] Macry, Paolo. Introducción a la Historia de la Sociedad Moderna y Contemporánea, 1991 editorial Grijalbo, México p. 113

jueves, 8 de mayo de 2008

Patibulo (parte I)

Esta es la quinta noche que transcurro en vela, he dormido pero durante el día, la espera y ansiedad son mas funestas durante estas horas debido a que me encuentro enclaustrado, imposibilitado siquiera de saciar banales antojos que ayuden a disipar el tiempo como podría ser una coca cola o al menos pasear; a quien quiero engañar con eso de pasear, detesto el sol, por ende el pasear en el día, no me mal interpretes, no soy un zangano ni holgazán, disfruto caminar de hecho lo hago tan seguido como me es posible si las condiciones climáticas son favorables, de lo contrario el margen de caminatas se limita de las siete de la tarde a las once, esto para poder alcanzar metro. La zona donde vivo no es muy propicia para deambular, es tranquila, con zona escolar, contemporánea sería mas apropiado y por ende aburrida. Desearía vivir en el centro, de hecho al llegar a la ciudad casi lo logro pero lamentablemente los inmuebles disponibles en esa interesante zona o al menos la que conocía en ese entonces se encuentran controladas por enormes inmobiliarias cuyos requisitos de arrendamiento no pude completar.
De seguro esto a ti te importa un bledo y francamente no tiene relevancia con lo que intento contar, aunque te dará una idea de lo difuso que me encuentro esta noche.
No me considero una persona mala ni un corruptor de la sociedad, bueno lo segundo tal vez un poco, pero siempre me ha llamado lo "malo" no por la codicia, dinero fácil ni mucho menos una naturaleza violenta sino por la curiosidad de como son esas personas, el porque el establishment le teme a estos seres que consideran casi inhumanos (o muy humanos?), voraces bestias sin sentimientos encaminados a la destrucción, violación, habitantes de un nido de ratas. Ahora que los he conocido en diversas situaciones y de diversos tipos y carácter es que puedo aventurarme a tan siquiera opinar que tampoco es mi visión de que son personas sociables, negociantes, con intereses comunes como puede ser mantener una familia ni como deseaba creer son Montanas ni ningún otro personaje del séptimo arte o literario. Los hay vividores que creen que te la estas creyendo de que son tus amigos, estos parásitos pretenden pegarse a algún deseoso de probar los frutos perdidos, les venden a altos precios asegurando que les están haciendo un favor en conseguirles, les dan menos mercancía guardándose una porción mas su nada modesta comisión por "el conecte". Debo admitir que me "aborregue" con uno de este tipo al terminar pagando precio, a mi experiencia justo, de un ácido y recibir la mitad del psicodelico, afortunadamente no perdí mas con este sujeto y aprendí bastante sobre la base piedra.
Después de este encuentro con el que decía ser dueño y morador del palacio de bellas artes me tope con un considerable numero de charlatanes que solo blofean de poseer contactos pero que "a la mera hora les quedaron mal" patanes que disfrutan el mentir solo para sentir que son imprescindibles al menos por un momento, estos no intentan robarte o timar solo que juegues con ellos un rato, se nota que en ocasiones han comprado y consumido pero no mercado con ellos, te citan en algún lugar donde según me llevaran la planilla pero tal y como lo supongo, jamas llegan.
El otro punto que me motivó a intentarlo es el glamour de ser un dealer; no un simple sujeto que vende mota, tu sabes, cuando oyes a alguien decir: conozco un sujeto que nos puede vender un poco de mota... Ni tampoco como el que se viste como cholo o pseudo rapero reggaetonero con pantalones anchos y unos tostados brazos en camiseta de tirantes.
Hablo de utilizar sacos exóticos, lentes retros, zapatos con peluche de tigre si asi se desea. Ropita kich pero que no consigues en un mercado, nice pero que un palurdo, aunque cuente con el recurso monetario no se atreve a usar. El appeal de poder usar un sin fin de anglisismos sin que te importe un carajo ni te lo puedan reprochar (tal y como atasque de ellos este párrafo) porque si no intentan agradarte, bueno simplemente no les vendes su adicción que ellos te compran con dinero y en ocasiones su dignidad. Sentir que eres un carismático hijo de puta.
No estoy trabajando, lo abandoné hace mas de quince días, que se puedan llamar amistades, en este lugar no cuento con alguna. Mi frustración llegó a su tope cuatro noches atrás cuando comencé a interrogar a los chicos malos con inquisitivas preguntas sobre substancias ilícitas lo que me arrastró a las colonias de arrabal, donde realmente he comenzado a conocer a los verdaderos dealers con los precios provechosos. El problema: no te venden a esos precios ni a cantidades convenientes si no te conocen ni identifican como uno de ellos.

(Continua en entrada siguiente)

jueves, 31 de enero de 2008

Xalapa, Ver. 27 enero del 2008

Carajo que somos?

Desearía haber hecho esto de tomar notas o simplemente escribir, hacia tiempo atrás; al menos un par de años, de ese modo tal vez no me sentiría tan lerdo e inseguro por redactar, pero es que hay tantos pensamientos que no se como plasmar, que revolotean en mi mente, acechando, asediando mi cordura, adjetivando mi percepción de sociedad y orden mundo. Changos!...que palabras puedo utilizar, que lenguaje manejar que no sea interpretado como un simple cliché de cualquier ignorante (como es mi caso) que desea escribir algún borrador a su primeriza e inexperta manera. Tampoco quiero padrotear a una barata poesía fajada con un torpe lenguaje dentro de un cuchitril de atmósfera mal lograda... Pelusa vacia1

A que quiero llegar con esto? Que es aquello que tanto temo enfrentar? Cuál es ese toro que solo rodeo cual tímido matador? Huy que metáfora! Y me imagino de matador y toda la fanfarria eh.
Recuerdas que en párrafo anterior que decía de mi negación a las metáforas?. Bueno eh ahí el irrefutable ejemplo de soy un carbón inclusive para redactar mis propios pensamientos. –Nótese que dije carbón, no cabron ni diamante en bruto.- Vergonzoso.

Hiak! Eso también es pelusa vacía; mejor haré otro intento por esclarecerme.

En realidad si se a que le temo, conozco mi preocupación, ansiedad y de algún modo enajenación en la que me siento envuelto. Pero eso no me fascina, ni siquiera experimento alivio del porque saberme hostigado (como podría ser si soy mi propio verdugo) lo que en realidad me intriga es saber si tu eres afín a este ocasional e irracional angustia.

Ahora debes estar pensando “si, si lo soy, también me encuentro angustiado” pero tengo una hipótesis en la que quienes vagamos por el inhóspito desierto al que nos hemos desterrado por sentirnos ajenos algo nos perturba como si fuese nuestra penitencia por el crimen de ser un poco menos ciegos, por cuestionarnos a nosotros mismos, considerar al mundo un ente acaparador y mayoritario formado por su propio alimento. Una especie de aserradora maquinaria transformadora de puercos en embutidos.

De cualquier modo te pido compares la mía con la tuya.

Soy un puerco

Mi cuarto esta hecho una pocilga, mas no por eso hago esta afirmación, tampoco padezco algún desorden alimenticio, ni es causa de mi suplicio mi higiene o costumbres de cualquier índole. Tampoco soy policía, ¿sabes? Siempre me ha intrigado el porque dentro de nuestro argot nombramos de este modo a los policías, simplemente no encuentro la filiación; a mi humilde parecer un cerdo es un animal que pasa su vida haciendo lo que quiere hasta que inevitablemente muere y da gusto a varios comensales, parece gustarle la inmundicia sin importarle lo que los demás piensen de el, pero en realidad es como todos los demás solo que mas honesto consigo mismo, ya que todos fantaseamos de uno u otro modo con lo bajo, con lo malvado; como tu quieras llamarle a fin de cuentas todos soñamos con ser libres y diferentes. Pero solo unos pocos tratamos de llevarlo a un grado un poco más elevado que el subconsciente, nos aventuramos con creer poder ser libres, nos ilusionamos (solo unos pocos) con que realmente somos diferentes a los demás, no me refiero a un grado de “Todos somos únicos, irrepetibles y especiales” como nos enseñan en la escuela sino realmente a querer probarnos a nosotros mismos que somos lobos, puercos verdaderos y orgullosos.

Precisamente esa es mi angustia que mi chiquero se esta secando y no queda mas que tierra árida lo que me obliga a acercarme al matadero y convertirme en algún embutido.

A que quiero llegar?... piensa en esto:


“El orden social no es mas que una acerrante maquinaria
que transforma a los cerdos en embutidos. Decide que prefieres? Morir o quedarte
en el chiquero?”



Sabes? Realmente me gustaría saber que entre tu y yo no soy el único que piensa en no desistir y en resistirse a entregarse a el amargo olvido, aunque considero como mas apropiado el termino de insípida existencia.
Considera las opciones y las consecuencias... acaso no preferirías que la odisea a emprender resultara en un rotundo fracaso a quedarte a enfrentar la nada y la enajenación de las cuales sabes exactamente que esperar. Quiero creer que es nuestra naturaleza la de aspirar a ser lobos, creernos eso, esperar se vuelva real y no se quede en un real imaginario, posible solo para nuestros sueños.

Me siento asaltado y asaltante, victima y victimario, lo extraño es que de algún modo ese sentimiento me empuja a una ansiedad de vivir mas, me da hambre de vida, de probarme ante mi mismo, ante el mundo, que no soy uno más, que no solo soy un inconforme burócrata que se queja de su insufrible vida como si no existiera ninguna alternativa.

Espero haber provocado angustia en ti, no por sadismo ni mala voluntad sino porque como dicta Kierkegaard “la angustia no es sino el vértigo de la libertad”.


Julio César Becerra Pozos