Esta es la quinta noche que transcurro en vela, he dormido pero durante el día, la espera y ansiedad son mas funestas durante estas horas debido a que me encuentro enclaustrado, imposibilitado siquiera de saciar banales antojos que ayuden a disipar el tiempo como podría ser una coca cola o al menos pasear; a quien quiero engañar con eso de pasear, detesto el sol, por ende el pasear en el día, no me mal interpretes, no soy un zangano ni holgazán, disfruto caminar de hecho lo hago tan seguido como me es posible si las condiciones climáticas son favorables, de lo contrario el margen de caminatas se limita de las siete de la tarde a las once, esto para poder alcanzar metro. La zona donde vivo no es muy propicia para deambular, es tranquila, con zona escolar, contemporánea sería mas apropiado y por ende aburrida. Desearía vivir en el centro, de hecho al llegar a la ciudad casi lo logro pero lamentablemente los inmuebles disponibles en esa interesante zona o al menos la que conocía en ese entonces se encuentran controladas por enormes inmobiliarias cuyos requisitos de arrendamiento no pude completar.
De seguro esto a ti te importa un bledo y francamente no tiene relevancia con lo que intento contar, aunque te dará una idea de lo difuso que me encuentro esta noche.
No me considero una persona mala ni un corruptor de la sociedad, bueno lo segundo tal vez un poco, pero siempre me ha llamado lo "malo" no por la codicia, dinero fácil ni mucho menos una naturaleza violenta sino por la curiosidad de como son esas personas, el porque el establishment le teme a estos seres que consideran casi inhumanos (o muy humanos?), voraces bestias sin sentimientos encaminados a la destrucción, violación, habitantes de un nido de ratas. Ahora que los he conocido en diversas situaciones y de diversos tipos y carácter es que puedo aventurarme a tan siquiera opinar que tampoco es mi visión de que son personas sociables, negociantes, con intereses comunes como puede ser mantener una familia ni como deseaba creer son Montanas ni ningún otro personaje del séptimo arte o literario. Los hay vividores que creen que te la estas creyendo de que son tus amigos, estos parásitos pretenden pegarse a algún deseoso de probar los frutos perdidos, les venden a altos precios asegurando que les están haciendo un favor en conseguirles, les dan menos mercancía guardándose una porción mas su nada modesta comisión por "el conecte". Debo admitir que me "aborregue" con uno de este tipo al terminar pagando precio, a mi experiencia justo, de un ácido y recibir la mitad del psicodelico, afortunadamente no perdí mas con este sujeto y aprendí bastante sobre la base piedra.
Después de este encuentro con el que decía ser dueño y morador del palacio de bellas artes me tope con un considerable numero de charlatanes que solo blofean de poseer contactos pero que "a la mera hora les quedaron mal" patanes que disfrutan el mentir solo para sentir que son imprescindibles al menos por un momento, estos no intentan robarte o timar solo que juegues con ellos un rato, se nota que en ocasiones han comprado y consumido pero no mercado con ellos, te citan en algún lugar donde según me llevaran la planilla pero tal y como lo supongo, jamas llegan.
El otro punto que me motivó a intentarlo es el glamour de ser un dealer; no un simple sujeto que vende mota, tu sabes, cuando oyes a alguien decir: conozco un sujeto que nos puede vender un poco de mota... Ni tampoco como el que se viste como cholo o pseudo rapero reggaetonero con pantalones anchos y unos tostados brazos en camiseta de tirantes.
Hablo de utilizar sacos exóticos, lentes retros, zapatos con peluche de tigre si asi se desea. Ropita kich pero que no consigues en un mercado, nice pero que un palurdo, aunque cuente con el recurso monetario no se atreve a usar. El appeal de poder usar un sin fin de anglisismos sin que te importe un carajo ni te lo puedan reprochar (tal y como atasque de ellos este párrafo) porque si no intentan agradarte, bueno simplemente no les vendes su adicción que ellos te compran con dinero y en ocasiones su dignidad. Sentir que eres un carismático hijo de puta.
No estoy trabajando, lo abandoné hace mas de quince días, que se puedan llamar amistades, en este lugar no cuento con alguna. Mi frustración llegó a su tope cuatro noches atrás cuando comencé a interrogar a los chicos malos con inquisitivas preguntas sobre substancias ilícitas lo que me arrastró a las colonias de arrabal, donde realmente he comenzado a conocer a los verdaderos dealers con los precios provechosos. El problema: no te venden a esos precios ni a cantidades convenientes si no te conocen ni identifican como uno de ellos.
(Continua en entrada siguiente)
